Alguna vez aclamada por Marco Polo como un «gran puerto oriental» hogar de una multitud de comerciantes y mercancías, Quanzhou, ciudad Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en la provincia de Fujian, sudeste de China, continúa fascinando a los visitantes hoy en día con su patrimonio vivo, sus calles bulliciosas y su apertura sostenible.
En 2024, Quanzhou recibió más de 100 millones de visitas turísticas, un aumento del 16,8 % con respecto al año anterior. Los viajeros vienen no solo a descubrir la historia, sino también a descubrir una ciudad donde la vida cotidiana y el patrimonio cultural están estrechamente entrelazados.
Desde la gelatina de gusanos marinos (tusun), hecha con gusanos marinos costeros, hasta los festivos rollitos de primavera llamados runbing, la cocina de Quanzhou refleja tanto las tradiciones marítimas como las costumbres populares.
El 31 de octubre la ciudad recibió el título de «Ciudad Creativa de la Gastronomía» por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Con una extensión de poco más de seis kilómetros cuadrados, la antigua ciudad de Quanzhou sigue siendo el hogar de varias generaciones de residentes. Las autoridades locales han adoptado un enfoque de microrrenovación, preservando los barrios originales y mejorando las condiciones de vida y el acceso de los visitantes.
El patrimonio cultural inmaterial es otra fortaleza. Quanzhou se considera la cuna de óperas tradicionales chinas como la Ópera Liyuan, la Ópera Gaojia y el teatro de marionetas de hilo. Las funciones del teatro de marionetas de Quanzhou suelen agotar sus entradas en cuestión de minutos y atraen a público de todo el país. Numerosos jóvenes artistas se han unido a las compañías, lo que ha asegurado la vitalidad de estas formas artísticas.
En la aldea de Xunpu, la costumbre local de usar elaborados tocados florales se ha vuelto viral en todo el país, mientras que las casas de conchas de ostras dan testimonio de siglos de comercio exterior.
Hoy en día, miles de comerciantes extranjeros dedicados a la industria textil, el comercio y el comercio electrónico residen en Quanzhou. Gracias a la mejora de los servicios multilingües y a la simplificación de la tramitación de visados, la ciudad recibe a un número creciente de visitantes internacionales, consolidando aún más su papel como centro global de intercambio cultural.

