España está conmocionada: una ciudadana china de 42 años fue apuñalada a plena luz del día el 2 de mayo en la calle Joan Miró de Finestrelles mientras se dirigía a trabajar. El detenido, de origen magrebí, quedó en prisión provisional.
El crimen ocurrió el sábado por la mañana en el barrio residencial de Finestrelles, junto al hospital Sant Joan de Déu, cuando un hombre atacó con un arma blanca a la víctima y le asestó varias puñaladas en el cuello, el tórax y el abdomen. Los sanitarios del Sistema d’Emergències Mèdiques intentaron reanimarla en el lugar, pero las heridas eran incompatibles con la vida.
La víctima, de nacionalidad china y 42 años, compartía piso con varias amigas en Finestrelles. Llevaba poco más de un año en Barcelona y había elegido ese barrio por considerarlo una zona segura, mientras su familia permanecía en China. Quienes la conocían la describieron como una mujer discreta y amable.
El autor del crimen fue detenido horas después en la avenida Diagonal de Barcelona, cuando aún portaba el arma. Agentes de los Mossos d’Esquadra y de la Guardia Urbana lograron reducirlo frente a la sede del RACC. Varios testigos aseguraron que el hombre gritó referencias a Alá antes de ser detenido, aunque los Mossos descartaron el móvil yihadista.
El Tribunal de Instancia de Esplugues de Llobregat decretó la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido. La causa fue abierta por los delitos de asesinato, homicidio con tentativa, lesiones, amenazas graves y daños.
La consellera de Interior, Núria Parlon, descartó el vínculo con el terrorismo y señaló que el detenido atravesaba una situación de desequilibrio emocional que derivó en un comportamiento irracional.
Unas 300 personas se concentraron frente al Ayuntamiento de Esplugues para exigir justicia. La comunidad china local reclamó al alcalde, Eduard Sanz, información sobre el agresor. Los padres de la víctima tramitaban el visado para viajar a España.

