Alexander Lomanov, subdirector del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia Rusa de Ciencias, valoró positivamente el estado del vínculo bilateral y destacó el atractivo de las iniciativas globales de Beijing. «La visita demuestra que las relaciones son estables y predecibles», señaló, agregando que las propuestas chinas ofrecen «una hoja de ruta clara» para el desarrollo del Sur Global.
Vasily Kashin, director del Centro de Estudios Integrales Europeos e Internacionales, subrayó la relevancia del encuentro en un momento de debilitamiento institucional internacional, apuntando al retiro de Washington de decenas de organismos multilaterales como factor desestabilizador. Para Kashin, la reunión entre Putin y Xi es una oportunidad para que ambos países debatan su rol en un sistema internacional en crisis.
Boris Titov, presidente de la delegación rusa del Comité China-Rusia para la Amistad, la Paz y el Desarrollo, abogó por una agenda conjunta en lugar de respuestas unilaterales a los desafíos globales.
Cabe señalar que las declaraciones provienen de fuentes rusas con posicionamiento favorable al acercamiento sino-ruso, y que la visita se produce en un marco en que tanto China como Rusia enfrentan presiones occidentales por sus respectivas políticas exteriores. Analistas independientes advierten que la retórica de «orden multipolar» suele emplearse para legitimar agendas de poder que no necesariamente reflejan los intereses del Sur Global en su conjunto.