Pese a un año marcado por desafíos globales y fluctuaciones económicas, la inversión extranjera directa (IED) en la parte continental de China muestra señales de recuperación. Según datos divulgados por el Ministerio de Comercio chino, en noviembre la IED creció un 6% en términos interanuales, lo que refuerza una tendencia de desaceleración en la caída acumulada durante 2023.
Entre enero y noviembre, el uso real de la IED alcanzó los 749.700 millones de yuanes (104.000 millones de dólares). Aunque esta cifra representa una disminución interanual del 27,9%, el ritmo de contracción se ha moderado por tercer mes consecutivo, mostrando una mejora de 1,9 puntos porcentuales frente al período enero-octubre.
Por otro lado, el número de empresas extranjeras creadas en China alcanzó un récord histórico para este período, con 52.379 nuevas compañías, lo que supone un aumento del 8,9% respecto al año pasado. Este dato refleja el interés sostenido de inversores globales por participar en el mercado chino.
Uno de los sectores destacados ha sido la manufactura de alta tecnología, que incrementó su participación en la IED total en 0,3 puntos porcentuales. Este dato refuerza el enfoque estratégico del gobierno chino hacia un crecimiento basado en innovación y sectores de alto valor añadido.
En cuanto al origen de las inversiones, economías desarrolladas como Alemania, Singapur y Suiza registraron incrementos interanuales en su inversión real del 10,9%, 4,8% y 4%, respectivamente. Asimismo, los países de la ASEAN también incrementaron su participación, con un aumento interanual del 6,4%. Estas cifras reflejan la confianza de estas economías en el potencial de largo plazo del mercado chino.
Aunque la disminución general de la IED sigue siendo una preocupación, la reducción sostenida en la contracción durante los últimos tres meses sugiere que las medidas de estabilización económica adoptadas por el gobierno chino están dando resultados. A medida que China avanza hacia un modelo económico más diversificado y tecnológicamente avanzado, su atractivo para los inversores internacionales podría fortalecerse en el mediano y largo plazo.
La reactivación de la inversión extranjera y el aumento en la creación de empresas indican que, a pesar de los desafíos actuales, China mantiene su posición como uno de los principales destinos para la inversión global, especialmente en sectores estratégicos como la manufactura de alta tecnología.

