La relación entre Chile y China se ha convertido en un modelo de cooperación integral que abarca comercio, cultura e innovación tecnológica. Durante 2024, la electromovilidad, el intercambio agrícola y los lazos culturales se consolidaron como pilares de un vínculo estratégico entre ambas naciones, promoviendo desarrollo y oportunidades compartidas.
Comercio en auge
La visita del presidente chileno Gabriel Boric a China en 2023 marcó un hito al suscribir acuerdos claves que este año dieron sus frutos. Entre ellos, destaca la reapertura del mercado chino a las exportaciones avícolas chilenas tras superar un brote de influenza aviar, un logro fundamental para la economía chilena.
Además, en diciembre de 2024, ambos países firmaron un memorándum de entendimiento para facilitar el transbordo de frutas frescas chilenas a través de terceros países, consolidando a China como el principal destino de las exportaciones agrícolas de Chile. Según ProChile, el intercambio comercial bilateral creció un 84 % en la última década, alcanzando los 62.551 millones de dólares en 2023.
“Hay un círculo virtuoso entre Chile y China que permite que nuestros productos lleguen al mercado chino, fortaleciendo lazos y oportunidades para ambos países”, destacó Ignacio Fernández, director general de ProChile.
Cultura: un puente entre dos mundos
El ámbito cultural también se ha convertido en un eje central de la relación bilateral. La 43ª Feria Internacional del Libro de Santiago (FILSA) 2024 contó con China como país de honor, fortaleciendo el diálogo cultural entre ambas naciones.
“China es nuestro principal socio comercial, pero queremos también hablar de cultura, de intercambio humano, de literatura y de nuestras raíces compartidas”, afirmó el presidente Boric durante la feria. Eduardo Castillo, presidente de la Cámara Chilena del Libro, destacó que la delegación china dejó una huella profunda, creando un puente entre culturas y abriendo camino a nuevas colaboraciones.
Electromovilidad: liderazgo en innovación sostenible
En el ámbito de la electromovilidad, China ha jugado un rol crucial en la transformación del transporte público chileno. Actualmente, el país sudamericano cuenta con más de 2.600 autobuses eléctricos, todos de origen chino, que operan en regiones clave como la Metropolitana, Antofagasta, Valparaíso y Coquimbo.
Paola Tapia, directora de Transporte Público Metropolitano, señaló que esta tecnología es parte de una revolución que posiciona a Chile como líder regional en transporte eléctrico. “La experiencia chilena está siendo replicada en otros países latinoamericanos, y es un modelo a seguir en términos de sostenibilidad”, destacó.
Innovación rural: inclusión digital y social
Otro componente clave de esta colaboración es el programa “Cooperación Sur-Sur”, liderado por la FAO y basado en la experiencia tecnológica china. Este plan promueve la innovación digital en áreas rurales de América Latina y el Caribe, incluyendo a Chile, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y fomentar la inclusión social y económica.
Eve Crowley, representante regional adjunta de la FAO, subrayó que este proyecto piloto es una de las iniciativas más importantes para transformar la vida rural mediante tecnologías digitales inclusivas.
Una alianza con mirada al futuro
La relación entre Chile y China no solo es un ejemplo de éxito en el comercio bilateral, sino también un modelo de cooperación cultural y tecnológica. A medida que ambos países avanzan en sus proyectos conjuntos, esta alianza sigue demostrando su capacidad para generar un impacto positivo en las economías y sociedades de ambas naciones.

