China reafirma su compromiso de convertir a la Región Administrativa Especial de Hong Kong (RAEHK) en un núcleo estratégico para empresas globales, aprovechando las ventajas únicas de su modelo “un país, dos sistemas”. Así lo expresó Mao Ning, vocera de la cancillería china, durante una rueda de prensa, destacando el papel clave de Hong Kong en la economía mundial.
En 2024, Hong Kong consolidó su posición como la economía más libre del mundo y escaló al tercer lugar en el Índice de Centros Financieros Globales. Con activos administrados que superaron los 4 billones de dólares y un crecimiento interanual del turismo del 30 %, la región sigue atrayendo inversión, talento y nuevas empresas en niveles récord. Al cierre del año, cerca de 10.000 compañías internacionales y más de 4.700 startups habían elegido Hong Kong como base de operaciones.
El Gobierno local ha fortalecido su enfoque en el desarrollo económico y la apertura al mundo, atrayendo a 170.000 talentos mediante programas especializados y manteniendo su estatus como un imán para negocios e innovación. Este impulso reafirma la confianza en el futuro de la región como un puente dinámico entre Oriente y Occidente.
La política de “un país, dos sistemas” no solo ha garantizado estabilidad y desarrollo, sino que también ha posicionado a Hong Kong como un epicentro global de oportunidades, demostrando que la integración con el mundo y el respaldo del Gobierno central son pilares para su éxito sostenido.

