Los gigantes del comercio electrónico chino dieron inicio este martes a la campaña de compras 618, uno de los mayores eventos comerciales del país, con una ambiciosa batería de cupones por miles de millones de yuanes. La edición de este año cobra una dimensión especial al alinearse con la política nacional de estimulación del consumo interno y con el intento de dar salida a productos originalmente destinados al mercado estadounidense, hoy varados por el aumento de aranceles.
Con descuentos que comienzan antes de lo habitual, el festival comercial busca sincronizarse con dos fechas clave del calendario chino: el 20 de mayo y el 18 de junio, potenciando el impacto de la campaña como motor de la demanda doméstica, en un contexto de desaceleración del comercio exterior.
Plataformas y medidas inéditas
Tmall, uno de los líderes del sector, implementó un sistema simplificado que permite acumular descuentos directos por hasta 12.927 yuanes (cerca de 1.800 dólares) por compra. En tanto, JD.com adelantó el inicio de su actividad preliminar para este martes por la noche, con un lanzamiento oficial previsto para el 31 de mayo, enfocado en electrodomésticos y programas de intercambio.
La novedad de esta edición radica en la incorporación de una amplia gama de productos de exportación, afectados por las tensiones comerciales con Estados Unidos, que por primera vez participarán del festival. JD.com informó que más de 10.000 empresas se han sumado desde abril a esta iniciativa, que incluye un plan de compras por 200.000 millones de yuanes en bienes exportables para el próximo año.
Douyin Supermarket, la división de comercio de la popular plataforma de videos cortos, también se sumó a la estrategia con cupones por 10.000 millones de yuanes y reportó ingresos de 360 millones de yuanes en 17 días gracias a su programa de apoyo a marcas nacionales.
Un festival con peso estratégico
El analista Liu Dingding, especializado en comercio electrónico, destacó que el adelanto del 618 es señal de una fuerte confianza en el poder adquisitivo de los consumidores chinos, además de un gesto claro hacia el equilibrio entre oferta, demanda y sostenibilidad para las marcas.
La campaña se alinea con el programa estatal de renovación de bienes de consumo, que incluye subsidios directos a más de 120 millones de personas, con un impacto positivo en ventas por más de 720.000 millones de yuanes, según cifras del Ministerio de Comercio del 25 de abril.
Hasta esa fecha, se habían vendido más de 36 millones de teléfonos móviles y artículos digitales, así como 37 millones de productos para el hogar, evidenciando el éxito de esta política orientada a dinamizar el consumo como motor central del crecimiento económico.
Integración del mercado interno y externo
En paralelo, se celebró un seminario clave en Guangdong, donde 12 plataformas de e-commerce debatieron estrategias para integrar el comercio nacional e internacional. Este tipo de foros apunta a reforzar la resiliencia de las empresas frente a las restricciones externas, ampliando sus canales de venta en el enorme mercado interno chino, hoy en plena transformación estructural.

