La Corona Española vuelve al gigante asiático en una misión de tres días (11 al 13 de noviembre) cuyo objetivo principal es impulsar los profundos lazos políticos, económicos y culturales que unen a ambas naciones desde hace veinte años.
El itinerario diplomático de la Corona española marca un nuevo hito con el anuncio del inminente Viaje de Estado de sus majestades, el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, a la República Popular China. Este trascendental desplazamiento, programado entre los días 11 y 13 de noviembre, no es solo un compromiso protocolario de alto nivel, sino una cumbre esencial que busca reafirmar y profundizar la relación bilateral que España y China han cultivado diligentemente a lo largo de las últimas dos décadas.
La visita, que se desarrollará en un contexto geopolítico de creciente complejidad global, subraya la importancia estratégica que el gigante asiático representa para la política exterior y la economía españolas.
Este será el primer viaje de Estado de Don Felipe y Doña Letizia a China desde que el monarca fue proclamado Rey en 2014, lo que añade una capa de significado histórico y renovado interés a la misión.
La delegación española contará con el acompañamiento de figuras clave del Gobierno, incluyendo al Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y al Ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, una composición que evidencia el enfoque dual —político y económico— de la agenda real.
El contexto actual de la relación comercial
La balanza comercial entre España y China, que es abrumadoramente deficitaria para la peninsula ibérica, es un tema que seguro estará en agenda de ambos líderes, ya que las importaciones de China superan con creces a las exportaciones españolas.
En 2024, España importó 45.000 millones de euros y exportó solo 7.500 millones, lo que resulta en un déficit de más de 37.000 millones de euros. China es el segundo mayor proveedor de España, solo por detrás de Alemania.
Por ejemplo, para hablar de un segmento muy ilustrativo, en 2024 España importó coches eléctricos chinos por un valor de más de 1.300 millones de euros. Las marcas chinas se han triplicado en el mercado español desde 2021, siendo mucho más económicas que su contraparte estadounidense, el Tesla de Elon Musk, y con una capacidad de producción significativamente mayor.
Aunque los modelos mas vendidos siguen siendo el Tesla Model 3 y el Model Y, cuatro marcas chinas, entre ellas MG y BYD, han irrumpido en el podio de los eléctricos más populares en España.
El vértice de una alianza estratégica
El momento elegido para este viaje no es casual. La visita tiene como principal cometido servir de broche de oro a la conmemoración del 20º aniversario del establecimiento de la crucial Asociación Estratégica Integral entre España y China. Este marco de cooperación ha permitido a ambos países construir una arquitectura de colaboración en áreas que van desde el comercio y la inversión hasta la ciencia, la educación y la lucha contra desafíos globales como el cambio climático.
La agenda de los Reyes está diseñada para maximizar el impacto de este aniversario. El día central del protocolo, el 12 de noviembre, estará marcado por la ceremonia de bienvenida oficial en Pekín, donde serán recibidos por el presidente Xi Jinping y la primera dama, Peng Liyuan. Este encuentro con el máximo líder de la República Popular China es el eje político del viaje, un diálogo que se espera aborde la situación global, las relaciones con España, con la Unión Europea y el papel de China en la escena internacional.
Además de la reunión cumbre con el Presidente Xi, la agenda oficial de Don Felipe VI incluye encuentros de alto nivel con otras figuras prominentes del liderazgo chino, como el primer ministro, Li Qiang, y el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, Zhao Leji.
Estas conversaciones a tres bandas con el poder ejecutivo y legislativo chino son fundamentales para asegurar que los acuerdos y las intenciones manifestadas a nivel presidencial encuentren cauces operativos y legislativos para su implementación. La presencia del monarca en estos foros actúa como un catalizador de la confianza y el entendimiento mutuo, facilitando el diálogo en los más altos estratos del poder.
El componente económico y cultural de la misión
Si bien el simbolismo político de la visita es innegable, el componente económico se erige como una prioridad capital. La delegación real presidirá una intensa agenda económica y empresarial que se desarrollará no solo en la capital, Pekín, sino también en Chengdú, la pujante capital de la provincia de Sichuan.
Esta elección geográfica es significativa, ya que Chengdú es uno de los centros neurálgicos del desarrollo tecnológico y logístico del interior de China, abriendo la puerta a nuevas oportunidades de inversión y colaboración para las empresas españolas más allá de las tradicionales metrópolis costeras.

En las reuniones empresariales, se espera que el foco se centre en sectores de interés mutuo. Es probable que se aborden temas cruciales como la inversión en infraestructuras, la energía renovable –un campo en el que España es líder mundial–, la industria agroalimentaria de alta calidad, y el sector turístico, buscando equilibrar la balanza comercial e incentivar el flujo de capital y visitantes en ambas direcciones.
La presencia de los Reyes en estos foros empresariales actúa como un formidable respaldo institucional, generando un ambiente de seguridad y confianza para la firma de futuros acuerdos comerciales.
A su vez, la diplomacia cultural y educativa jugará un papel destacado. El fortalecimiento de los intercambios académicos, la promoción del idioma español –cuya demanda no cesa de crecer en China–, y la presentación de la rica oferta cultural española serán puntos clave de la agenda, buscando estrechar los lazos interpersonales que son la base de toda relación duradera.
Ecos del pasado y glamour real: la tiara rusa
Este viaje, si bien es el primero de Estado de los actuales Reyes, se inserta en una larga tradición de contactos diplomáticos. Los Reyes ya realizaron un viaje oficial a China en 2006, siendo aún Príncipes de Asturias, donde visitaron Pekín y Shanghái, marcando sus primeros pasos de acercamiento al país. La última visita de Estado española se remonta a 2007, en el contexto del «Año de España en China», protagonizada por los entonces Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía. Previamente, los antiguos Soberanos habían visitado el país en 1978 y 1995, construyendo un historial de presencia institucional que esta nueva misión de Felipe VI viene a consolidar.
El protocolo de las cenas de gala y los actos de recepción a menudo concentra la atención mediática en los detalles del vestuario real. En este sentido, un detalle concreto ha generado especial expectación en la prensa y entre los expertos en realeza: la posibilidad de que la Reina Letizia luzca la espectacular Tiara Rusa durante la cena de gala ofrecida por el Presidente Xi Jinping y la Primera Dama.
Esta joya, una de las más imponentes y queridas del joyero real español, fue la elegida por Doña Letizia en 2018, durante la visita de Estado del matrimonio presidencial chino a Madrid. En aquella ocasión, el uso de esta tiara por parte de la Reina en el Palacio Real fue interpretado como un gesto de máximo honor y respeto hacia sus invitados, dada la suntuosidad de la pieza.
La elección de una joya tan selecta para la noche de gala en Pekín, será, sin lugar a dudas, leída como un símbolo de la deferencia y la importancia que la Corona española otorga a esta trascendental visita.
Al culminar el 20º aniversario de la Asociación Estratégica Integral, Felipe VI y Letizia se posicionan como los principales embajadores de España ante el gigante asiático.
Buscan asegurar que los lazos de cooperación con China no solo se mantengan firmes, sino que se proyecten con renovada energía hacia el futuro, beneficiando a ambas naciones en un panorama mundial en constante evolución.

