Felipe VI apuesta por fortalecer los lazos económicos con China en visita histórica

El monarca español inauguró en Chengdú la primera visita de Estado a China en casi dos décadas, con un mensaje centrado en la cooperación empresarial y la inversión mutua.

Durante la inauguración del Foro Empresarial España-China en Chengdú, capital de la provincia de Sichuan, el monarca destacó que España se ha consolidado «como un socio fiable y un destino cada vez más atractivo para la inversión y la colaboración empresarial china».

Sin embargo, Felipe VI también lanzó un mensaje de reciprocidad: para construir una relación económica sólida y duradera, es imprescindible la «confianza mutua, la apertura y la seguridad jurídica». Con estas palabras, el Rey reclamó implícitamente mayores facilidades para que las empresas españolas puedan acceder al complejo mercado chino.

La elección de Chengdú, una megalópolis de más de 21 millones de habitantes en el suroeste del país, como punto de partida de esta visita —la primera de los Reyes de España a China en 18 años— subraya la importancia que ambos gobiernos otorgan a la dimensión económica del encuentro. Por la tarde, la comitiva real se trasladó a Pekín, donde el presidente chino Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan ofrecieron una cena privada de bienvenida. Este miércoles tendrá lugar el encuentro oficial en el Gran Salón del Pueblo.

Un acercamiento que genera suspicacias

La creciente sintonía entre Madrid y Pekín en los últimos años, materializada en tres viajes del presidente Pedro Sánchez a China desde 2023, ha levantado cejas en algunas capitales europeas y críticas abiertas desde Washington. En abril, el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent llegó a afirmar que el acercamiento comercial entre España y China sería «como cortarse el cuello».

No obstante, el reciente entendimiento comercial entre Estados Unidos y China tras el encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Corea del Sur parece legitimar la postura española: al final, todos deben dialogar con la segunda economía mundial.

«Somos conscientes de que nuestro principal socio comercial en la UE es Estados Unidos», reconoció el lunes el ministro de Economía Carlos Cuerpo, presente en la comitiva. Pero si Europa aspira a ser un «actor principal» en un momento de redefinición de las reglas geoeconómicas, «es necesario entablar conversaciones con todos los actores principales, y uno de ellos tiene que ser China».

La sombra de los aranceles al porcino

Entre los 180 representantes de empresas españolas presentes en el foro destacaba Alberto Herranz, director de Interporc, la asociación del sector porcino. Este sector se juega mucho en la visita: en septiembre, Pekín impuso aranceles provisionales al porcino europeo como represalia por las tasas de la Unión Europea al coche eléctrico chino, una decisión que afecta directamente a España, uno de los principales exportadores del sector con un volumen de negocio de 1.200 millones de euros.

La paradoja es notable: la medida china llegó justo cuando España retiraba en 2024 su apoyo a los aranceles europeos al vehículo eléctrico, en un gesto de acercamiento a Pekín. Los empresarios del cerdo ven ahora en la presencia del Rey una oportunidad para que China reconsidere su postura antes del dictamen final previsto para diciembre.

Inversiones chinas y transferencia tecnológica

En el foro también estuvo presente Pan Jian, copresidente de CATL, el gigante chino líder mundial en baterías para coches eléctricos. Su empresa, junto a Stellantis, está levantando una gigafactoría en Zaragoza con una inversión de 4.100 millones de euros que generará más de 4.500 empleos cualificados.

Pan elogió los «grandes talentos» españoles, la eficiencia del gobierno y la estabilidad política del país. Sin embargo, el gran desafío para España y Europa es lograr que estas inversiones vayan más allá del mero ensamblaje y generen verdadera transferencia de conocimiento y empleos de calidad.

Felipe VI insistió en la importancia de desarrollar «alianzas estratégicas» en sectores de alto valor como automoción, innovación tecnológica y energía verde. Pidió profundizar en la colaboración para que los proyectos chinos en España «generen valor añadido, desarrollen capacidades, faciliten la transferencia tecnológica y fortalezcan la competitividad española».

El déficit comercial persistente

El desequilibrio comercial con China sigue siendo estructural: en 2024 el comercio bilateral alcanzó 52.641 millones de euros, pero con un déficit de 37.707 millones a favor de China. Mientras hay unas 400 empresas españolas implantadas en el gigante asiático, casi 300 chinas operan en España, con un volumen acumulado de inversiones mayor en territorio europeo.

El Rey reclamó avances en la resolución de las dificultades que encuentran las empresas españolas para operar en China y pidió una mayor «apertura de mercado» en sectores como el agroalimentario.

Machado y el diálogo cultural

La visita incluye también una dimensión cultural. La reina Letizia participó este miércoles en un acto conmemorativo del 150º aniversario del nacimiento de Antonio Machado en el parque Wangjianglou de Chengdú, un espacio de pagodas tradicionales y bosques de bambú.

El evento se concibió como un diálogo intercultural entre el poeta sevillano y Xue Tao, una de las pocas poetisas chinas de la dinastía Tang cuyos versos han llegado hasta nuestros días. La actriz Dong Fan recitó en mandarín los conocidos versos de «A un olmo seco»: «Lǎo yúshù, céng bèi léijí» («Al olmo viejo, hendido por el rayo»).

Con esta mezcla de pragmatismo económico y puentes culturales, los Reyes de España buscan consolidar una relación estratégica con China que, pese a las críticas internacionales, parece convertirse en una prioridad de la política exterior española.

 

 

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