El presidente del Gobierno español continuará fortaleciendo los lazos diplomáticos y comerciales con Pekín en un contexto de creciente cooperación bilateral.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene previsto realizar una visita oficial a China durante el mes de abril, según confirmaron fuentes gubernamentales. Este será el cuarto desplazamiento del mandatario español al gigante asiático en poco más de tres años, consolidando una relación bilateral que se ha intensificado mediante encuentros periódicos al máximo nivel institucional.
La visita responde al acuerdo alcanzado en octubre pasado entre el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y su homólogo chino Wang Yi, quienes establecieron la celebración de reuniones bilaterales «a nivel intergubernamental» de manera regular. Este compromiso busca elevar la cooperación política y comercial entre Madrid y Pekín.
El Ejecutivo español ha manifestado su interés en fortalecer y equilibrar la relación con China, especialmente en el ámbito comercial. Sectores como el farmacéutico, cosmético y agropecuario han sido identificados como prioritarios para la entrada en el mercado chino, donde el Gobierno busca abrir nuevas oportunidades para las empresas españolas.
La última visita de Sánchez a la capital china tuvo lugar en abril de 2025, en un momento marcado por tensiones comerciales globales derivadas de la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Durante aquel encuentro con el presidente Xi Jinping, Sánchez impulsó una «agenda positiva» y, aunque defendió la autonomía de la política exterior española, subrayó la coincidencia con «los mismos principios, valores e intereses» que la Unión Europea. El mandatario español expresó entonces que su país trabajaría para favorecer relaciones sólidas y equilibradas entre China y la UE.
La presencia institucional española en territorio chino también se reforzó con la visita de Estado de los Reyes Felipe VI y Letizia en noviembre, la primera que realizaban al país asiático. Durante esa gira, la delegación participó en actividades económicas y culturales, firmando diez documentos relacionados con asuntos de interés bilateral. El rey Felipe VI manifestó que la amistad entre España y China beneficia a ambos pueblos y resulta coherente con dos naciones de larga historia y vocación global.
El programa de encuentros periódicos contempla medidas para facilitar el acceso de productos y empresas españolas al mercado chino, en un contexto donde las relaciones bilaterales han cobrado nuevo impulso.
Esta estrategia se enmarca en la política internacional española de consolidar alianzas más allá del entorno europeo, especialmente con interlocutores de peso global como China, ante los desafíos y oportunidades de colaboración económica que presenta el panorama internacional actual.

