Wang Yi advierte a Japón: «No repitan el camino desastroso del militarismo»

El canciller chino aprovechó la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional para criticar las declaraciones del primer ministro Takaichi sobre Taiwán y trazar las líneas rojas de Pekín frente a Tokio, Washington y el conflicto en Medio Oriente.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, instó el domingo a Japón a no repetir el «camino desastroso» de su pasado militarista, en una conferencia de prensa celebrada al margen de la sesión anual de la Asamblea Popular Nacional en Pekín. El blanco central de sus críticas fue la primera ministra Sanae Takaichi, cuyas declaraciones sobre Taiwán han envenenado el vínculo bilateral desde noviembre pasado.

Wang cuestionó los dichos de Takaichi, quien había sugerido que un ataque a la isla podría constituir una «situación que amenace la supervivencia» de Japón y activar una respuesta de sus fuerzas de defensa. Para el canciller, ese razonamiento evoca la retórica que emplearon los militaristas japoneses en el pasado y mantiene a China y al resto de Asia en estado de «alerta y profunda preocupación». «¿Qué le da a Japón el derecho a interferir en asuntos puramente internos de China?», preguntó.

Wang recordó que Taiwán estuvo bajo dominación colonial japonesa entre 1895 y 1945, y advirtió que los 1.400 millones de chinos no permitirán que nadie «justifique el colonialismo ni revierta el veredicto histórico». Desde noviembre, Pekín ha impuesto restricciones comerciales al país vecino y desalentado el turismo chino hacia territorio japonés. «El futuro de la relación bilateral depende de la elección de Japón», sentenció.

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La tensión se agudizó tras la victoria del Partido Liberal Democrático de Takaichi en las elecciones legislativas de febrero. China teme que el gobierno acelere la expansión de sus capacidades militares y reabra el debate sobre la reforma de la Constitución pacifista, que renuncia expresamente al derecho de beligerancia.

En materia comercial, Wang tomó distancia del proteccionismo arancelario impulsado por Donald Trump y reafirmó el compromiso de Pekín con la liberalización del comercio y la inversión. Advirtió que quienes promueven el «desacoplamiento» económico y tecnológico con China «solo saldrán perjudicados». De cara a la visita de Trump prevista para el 31 de marzo, señaló que la agenda de alto nivel ya está definida y llamó a «crear un entorno adecuado y eliminar disrupciones innecesarias».

Sobre el conflicto en Irán, Wang exigió un «cese inmediato» de los bombardeos de fuerzas estadounidenses e israelíes, activos desde finales de febrero. «Esta es una guerra que no debería haber ocurrido», afirmó, y rechazó cualquier intento de cambio de régimen en Teherán.

Por último, calificó los lazos con Rusia de «sólidos como una roca», en un año en que se cumplen los 25 años del tratado bilateral de buena vecindad y los 30 años de su asociación estratégica.

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