Un fabricante estadounidense presentó ante el Departamento de Comercio una petición de investigación contra presuntas maniobras para esquivar las medidas de defensa comercial vigentes desde 2023.
Hoy 10 de marzo, el estudio jurídico Buchanan Ingersoll & Rooney presentó ante el Departamento de Comercio de Estados Unidos sendas peticiones de investigación por presunta evasión de las órdenes de derechos antidumping (AD) y compensatorios (CVD) que pesan sobre los acoplamientos para vagones de carga ferroviaria (freight rail couplers, FRC) importados de China y México.
Las peticiones fueron interpuestas en representación de McConway & Torley LLC, fabricante estadounidense del sector, e incluyen señalamientos contra The Greenbrier Companies, Inc. Las órdenes AD y CVD sobre acoplamientos de China se publicaron en julio de 2023, mientras que la correspondiente a México lo hizo en noviembre del mismo año.
Qué es la evasión de medidas comerciales y por qué importa
La evasión de órdenes AD/CVD ocurre cuando exportadores o importadores modifican sus prácticas comerciales para evitar el pago de los aranceles establecidos por una medida de defensa comercial vigente. Una de las modalidades más comunes consiste en completar, ensamblar o realizar modificaciones menores a los productos sujetos a derechos en terceros países antes de su ingreso al mercado estadounidense, con el fin de eludir la aplicación de las órdenes originales.
En este caso, las peticiones invocan un patrón de cambios en los flujos comerciales que habría emergido precisamente a partir de la publicación de las órdenes de 2023, lo que constituye, según la legislación estadounidense, un indicio concreto de posible evasión.
Daniel Pickard, responsable del área de Comercio Internacional y Seguridad Nacional de Buchanan y abogado principal en la investigación original, subrayó que este tipo de maniobras socava la eficacia de las leyes comerciales del país.
«La industria doméstica solicita una investigación completa e imparcial para preservar la integridad de nuestras leyes comerciales y asegurar que los aranceles se apliquen correctamente, de modo que la industria estadounidense pueda competir en igualdad de condiciones», sostuvo.

Plazos y proceso
El Departamento de Comercio cuenta con 30 días hábiles a partir de la presentación para determinar si abre formalmente las investigaciones, plazo que puede extenderse por otros 30 días adicionales. En caso de iniciarse, el proceso toma aproximadamente un año, con resoluciones finales previstas para el primer semestre de 2027.
La unidad de Cumplimiento y Control del Comercio Internacional de la Administración de Comercio Internacional (ITA) es el organismo responsable de tramitar estas investigaciones, regidas por criterios de transparencia e imparcialidad sustentados en evidencia documental.
Un patrón que se repite en el comercio bilateral
El caso de los acoplamientos ferroviarios no es un episodio aislado: refleja una tensión estructural en la política comercial estadounidense hacia China que se intensificó durante la última década. La imposición de aranceles a productos chinos —acelerada desde 2018 con las medidas de la Sección 301 y profundizada con las órdenes AD/CVD sectoriales— generó un fenómeno sistemático de relocalización productiva hacia terceros países, particularmente México y Vietnam, para eludir las barreras arancelarias sin abandonar las cadenas de suministro originales.
México ocupa en este esquema un lugar ambiguo: el T-MEC le otorga preferencias arancelarias en el mercado estadounidense, lo que lo convierte en un destino atractivo para ensamblaje final de componentes de origen chino. No es casual que la orden AD sobre acoplamientos mexicanos se haya dictado apenas cuatro meses después de la que afectó a China —una secuencia que sugiere que las autoridades comerciales estadounidenses ya anticipaban el desvío.
La denuncia también pone en evidencia fricciones internas dentro de la propia industria estadounidense. The Greenbrier Companies, señalada en la petición, es uno de los mayores fabricantes de vagones de carga de Norteamérica, lo que indica que el conflicto no es simplemente entre productores locales y competidores extranjeros, sino también entre distintos eslabones de una cadena de valor integrada regionalmente, donde algunos actores domésticos tienen incentivos para abastecerse de componentes importados a menor costo.
En un contexto de renovada presión proteccionista en Washington —con aranceles universales sobre importaciones chinas como telón de fondo—, este tipo de investigaciones por evasión se perfila como uno de los instrumentos más activos de la política comercial estadounidense en los próximos años.

