La alineación incondicional de Javier Milei con Estados Unidos no encuentra respaldo mayoritario en la sociedad argentina. Según la encuesta nacional de la consultora cordobesa Explanans de febrero de 2026, el 40,1% de los consultados prefiere que Argentina evite compromisos con cualquiera de las dos potencias globales, mientras que solo el 34,6% respalda la orientación pro-Washington que define la política exterior del gobierno libertario. La opción de alinearse con China apenas alcanza el 18,5%.
El dato revela una tensión de fondo entre la postura ideológica del presidente y el pragmatismo que predomina en buena parte del electorado.
Milei ha hecho de su distancia con Beijing una marca identitaria —llegó a calificar al comunismo chino de enemigo de la libertad— pero esa posición no tiene correlato en la opinión pública: cuatro de cada diez argentinos prefieren mantener equidistancia con ambas superpotencias antes que apostar a una alianza exclusiva.

Las diferencias por género y edad son reveladoras. Entre los varones, el apoyo a alinearse con Estados Unidos trepa al 41,7%, mientras que entre las mujeres cae al 27,9% y la opción de evitar compromisos sube al 43,4%.
Por franja etaria, los adultos de entre 30 y 50 años —el segmento más crítico del gobierno— son los más inclinados a mantener distancia de ambas potencias (40,2%) y, al mismo tiempo, los que mayor simpatía relativa muestran hacia China (21,7%).

El análisis provincial agrega otra capa de complejidad. Mendoza es la provincia donde el alineamiento con Washington cuenta con más adhesión: el 47% de sus habitantes lo respalda. En Córdoba, bastión del oficialismo, el escenario es más equilibrado: 38,2% a favor de Estados Unidos frente a un 38,0% que prefiere evitar compromisos. En la provincia de Buenos Aires y en CABA, en cambio, la postura no alineada es mayoritaria.
Como queda manifestado, el panorama sugiere que la estrategia de Milei de anclar la política exterior en una alianza con Washington responde más a convicciones ideológicas que a demandas ciudadanas. En un mundo donde China es el principal socio comercial de Argentina, la apuesta geopolítica del presidente convive con una sociedad que, en su mayoría, prefiere no cerrar puertas.

