El ministro chino de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural, Ni Hong, quien viajó a Santiago en calidad de enviado especial del presidente Xi Jinping, se reunió el 10 de marzo con José Antonio Kast, presidente electo de Chile, en el marco de las actividades protocolares previas al cambio de mando presidencial.
El encuentro fue difundido por la Embajada de China en Chile a través de sus plataformas digitales, señal del peso diplomático que Beijing otorga al vínculo con Santiago. La elección del enviado —un ministro de gabinete con rango de funcionario de alto nivel— refleja la intención china de marcar presencia desde el inicio de la nueva administración y proyectar continuidad en una relación que ha ganado densidad institucional en las últimas décadas.
El gesto no resulta sorprendente si se considera el lugar que ocupa Chile en la agenda exterior de China. Beijing es actualmente el principal socio comercial del país andino, con intercambios dominados por las exportaciones chilenas de cobre, litio y productos agrícolas, materias primas estratégicas para la industria y la transición energética que impulsa la potencia asiática.
En sentido inverso, los productos manufacturados chinos tienen una presencia creciente en el mercado local.
Más allá del comercio, la relación bilateral abarca inversiones en infraestructura, cooperación científica y tecnológica, y una coordinación política que se ha expresado en foros multilaterales como APEC y las Naciones Unidas. La visita de Ni Hong subraya que, independientemente de los cambios de gobierno en Santiago, China apuesta por la estabilidad y profundización del vínculo con Chile como uno de sus principales interlocutores en América del Sur.


