El resultado más destacado fue la creación del Mecanismo de Diálogo Estratégico Diplomático, un canal permanente entre cancillerías que ubica a España en el mismo escalafón que Francia o Alemania en su vínculo con Pekín. En lo comercial, los acuerdos apuntan a reducir el déficit estructural español con China, que supera los 40.000 millones de euros. Se firmaron cinco protocolos sanitarios que abren el mercado chino a productos españoles como pistachos, higos secos y proteína animal, además de un convenio para proteger las denominaciones de origen frente a copias en el mercado asiático.
En su reunión con Xi Jinping, Sánchez ratificó la adhesión de España al principio de una sola China respecto a Taiwán y pidió a Pekín un rol activo como mediador en Palestina, Irán y Ucrania. Xi, por su parte, instó a España a posicionarse frente al unilateralismo de Washington, al que describió como una amenaza al orden multilateral.
La visita también activó el Plan de Acción 2025-2028 en biociencia, economía digital e intercambios educativos. En el Gobierno español ya piensan en repetir el viaje el año próximo.