Greenfield Bookstore (田園書屋), una de las clásicas «upstairs bookstores» de Hong Kong —esas librerías que funcionan en pisos altos de edificios comerciales, a las que se accede por escaleras angostas—, anunció el cierre de su local en Mong Kok después de casi medio siglo de actividad ininterrumpida. La decisión llegó apenas dos semanas después de que la policía de seguridad nacional allanara el local en el marco de una causa por presunta sedición.
Fundada en 1976 en Sai Yeung Choi Street, Greenfield se había convertido en una referencia del circuito cultural e intelectual de Mong Kok, junto a otras librerías hoy desaparecidas como Redleaf y, más recientemente, Luck Win. Su catálogo estaba especializado en literatura, historia, filosofía, arte y pensamiento social de Hong Kong, Taiwán y China continental, incluyendo numerosos títulos sobre historia y política china que no pueden circular en el continente.
Durante años también tuvo una sucursal dentro del centro de servicios del sindicato de docentes de Hong Kong (HKPTU), el mayor sindicato gremial de la ciudad, que se disolvió por presión oficial en 2021 y terminó de liquidarse recién este año.
La redada de julio
El 15 de julio de 2026, la policía de seguridad nacional, en un operativo conjunto con aduanas, allanó Greenfield y otra librería vecina, Have a Nice Stay, tras detectar publicaciones consideradas «sediciosas» en un cargamento importado desde el exterior. El operativo terminó con cinco personas detenidas —dos empleados de Greenfield y tres de Have a Nice Stay— acusadas de infringir la ley de seguridad nacional. Según el comunicado oficial, los libros incautados podían «incitar al odio» contra el gobierno de Hong Kong, el poder judicial o las fuerzas de seguridad. A diferencia de otros casos recientes, en esta redada no trascendió el nombre de ningún propietario de Greenfield entre los detenidos: cayeron empleados, no la dueña del local.
Dos semanas después, el 29 de julio, Greenfield confirmó por redes sociales que cerraría al vencer su contrato de alquiler, sin precisar una fecha exacta. «Gracias por caminar con nosotros a través del viento y la lluvia, 50 años desde que abrimos. Gracias y cuídense», escribió la librería en su despedida. Entre los títulos que la policía se llevó durante la redada figuraba, según trascendió, la versión en chino de un libro sobre identidad y pertenencia en la China de Xi Jinping.
El caso Hunter, un antecedente directo
Un mes antes, el 24 y 25 de junio, la policía había detenido a Leticia Wong Man-huen, dueña de la librería independiente Hunter, en el barrio de Sham Shui Po. Wong, exconcejala distrital y ex militante del disuelto Partido Cívico, quedó bajo investigación por sedición y por presuntamente recibir fondos de «organizaciones políticas extranjeras», un cargo más grave que el aplicado en el caso de Greenfield. Fue liberada bajo fianza 48 horas después de su arresto. Su local ya estaba bajo la lupa desde el año anterior, cuando medios oficialistas la acusaron de practicar «resistencia blanda» por organizar una feria del libro independiente.
Un patrón que se repite
El caso de Greenfield se suma a una seguidilla de operativos contra librerías independientes que se aceleró durante 2026. En marzo, la policía había detenido al dueño de Book Punch, Pong Yat-ming, junto a tres empleados, por vender una biografía del magnate mediático encarcelado Jimmy Lai. En junio le tocó a Hunter. Y en julio, la redada conjunta contra Greenfield y Have a Nice Stay —esta última ya había anunciado su propio cierre un día antes, citando «líneas rojas difusas» y un clima económico asfixiante— completó el cuadro.
Solo en julio, Greenfield se convirtió en la tercera librería independiente de la ciudad en anunciar su cierre, mientras otras dos, Elmbook y Luck Win, fueron directamente excluidas de la edición de este año de la Feria del Libro de Hong Kong.

