El «China Business Summit CDE» buscará instalar el debate sobre una apertura menos burocrática al mercado chino, en un país que solo reconoce diplomáticamente a Taiwán.
A realizarse el próximo 18 de agosto en el Hotel Marambia de Ciudad del Este, este evento se define como «el mayor encuentro comercial entre Paraguay y China Continental». Apunta a reunir a comerciantes, industriales y emprendedores paraguayos con «empresas chinas líderes en innovación tecnológica».
Un evento con trasfondo político
El encuentro es organizado por China Consultora, una firma registrada en Hong Kong con base administrativa en China, dedicada a asesorar a empresas latinoamericanas que buscan asociarse o vender al mercado chino. Jorge Peralta, asesor en negocios con China y la región de Asia-Pacífico, sostuvo que la actividad busca el intercambio comercial y evitar mezclar política con negocios privados.
Sin embargo, el contexto es ineludible: Paraguay es el único país sudamericano que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán, y su vínculo comercial con Beijing está condicionado además por la alianza con Estados Unidos, reforzada tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Pese a ello, Ciudad del Este —principal puerta de entrada china a la región y plataforma comercial hacia Argentina y Brasil— vuelve a ser el escenario elegido por Beijing para forzar el acercamiento.
Antecedentes y actores locales
No es la primera vez que China impulsa este tipo de iniciativas: el año pasado organizó un foro empresarial patrocinado por las cámaras de comercio de China con Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia, que coincidió con la visita a Asunción del entonces canciller taiwanés Lin Chia-lung.
En el plano político, Isidro Morel, secretario de la Asociación de Intercambio Amistoso Paraguay-China, señaló que, de no existir presión de Washington, el propio Partido Colorado sería el principal impulsor de abrir negociaciones con Beijing. Morel citó a Aceros del Oriente como ejemplo de capital chino que ya opera en el país.
En el Congreso paraguayo, varios senadores de la ANR y el PLRA son identificados como promotores de una agenda comercial con China, junto al diputado oficialista Hugo Meza, vicepresidente primero de la Cámara Baja, quien viene sosteniendo públicamente desde 2025 que Paraguay debería reconsiderar su relación con Taiwán a favor de un vínculo con Beijing. Esa postura le valió críticas dentro de su propio movimiento, Honor Colorado, y trascendió que Estados Unidos le habría retirado la visa junto a otros legisladores por sus vínculos con China, algo que Meza despejó con un viaje posterior a EE.UU.
El peso del comercio bilateral
Pese a la falta de relaciones diplomáticas, el comercio bilateral crece de forma sostenida. Según el Reporte de Comercio Exterior del Banco Central del Paraguay (BCP), al cierre de marzo de 2026 las importaciones paraguayas desde China alcanzaron USD 1.641,2 millones —el 37,1% del total importado por el país—, con un incremento interanual del 11,1%. Los principales rubros fueron teléfonos celulares, equipos de procesamiento de datos y neumáticos. Brasil se ubicó segundo (USD 954,7 millones) y Estados Unidos tercero (USD 299,6 millones, con un alza interanual del 29,4%).
El BCP registró un ritmo aún mayor en los meses siguientes: entre enero y mayo, las importaciones desde China ya sumaban USD 2.747 millones (36,4% del total), y en el primer semestre completo treparon a USD 3.317 millones (36%). En 2025, el total anual había marcado un récord de USD 6.122 millones.
Lectura geopolítica
El caso paraguayo ilustra una tensión que se repite en distintos puntos de América Latina: la brecha entre el pragmatismo comercial y el alineamiento diplomático. Mientras Beijing multiplica sus canales informales de acercamiento económico —consultoras, foros empresariales, intermediarios— en países que no la reconocen oficialmente, Asunción sostiene su compromiso con Taipéi bajo presión de Washington.
La pregunta de fondo es cuánto tiempo puede sostenerse esa contradicción cuando el peso comercial chino ya supera ampliamente al de Estados Unidos en las importaciones paraguayas.

