El presidente de China, Xi Jinping, ha ordenado este sábado que se realicen todos los esfuerzos posibles en las labores de búsqueda y rescate para minimizar las víctimas tras un deslizamiento de tierra que sepultó 10 viviendas y dejó a más de 30 personas desaparecidas en la provincia suroccidental de Sichuan.
El desastre ocurrió alrededor de las 11:50 de la mañana en la aldea de Jinping, ubicada en el distrito de Junlian de la ciudad de Yibin. Hasta el momento, dos personas han sido rescatadas con vida y aproximadamente 200 residentes han sido evacuados a lugares seguros.
Xi Jinping, quien también es secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China y presidente de la Comisión Militar Central, enfatizó la importancia de fortalecer el monitoreo y la alerta temprana, asegurando que las operaciones de rescate se realicen de manera científica y previniendo la ocurrencia de desastres secundarios.
El primer ministro, Li Qiang, instó a investigar las causas del deslizamiento, evaluar los posibles riesgos geológicos en las áreas circundantes, reubicar a las personas en peligro y prevenir desastres adicionales. Por su parte, el viceprimer ministro, Liu Guozhong, ha liderado un equipo de trabajo en Sichuan para supervisar las labores de rescate.
La provincia de Sichuan ha activado la respuesta de emergencia de Nivel I, la más alta en la escala, para desastres geológicos. Las autoridades locales han desplegado equipos de rescate, incluidos bomberos y personal de emergencia, para llevar a cabo las operaciones de búsqueda y asistencia.
Según informes de residentes locales, desde la segunda mitad de 2024 se habían observado desprendimientos de rocas en la zona, y geólogos realizaron inspecciones a finales del año pasado. Este antecedente subraya la necesidad de una vigilancia continua y una evaluación exhaustiva de los riesgos geológicos en áreas propensas a desastres naturales.
Las autoridades chinas han asignado 50 millones de yuanes (aproximadamente 6,9 millones de dólares) para apoyar la restauración de infraestructuras y servicios públicos en las áreas afectadas, demostrando el compromiso del gobierno con la pronta recuperación y la seguridad de sus ciudadanos.
Este trágico evento pone de relieve la importancia de la preparación y respuesta ante desastres naturales, así como la necesidad de una planificación urbana y rural que considere los riesgos geológicos inherentes a ciertas regiones.

