La revolución agrícola vertical desafía a la producción tradicional en China
En la ciudad de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, se está llevando a cabo una transformación revolucionaria en la producción agrícola. La tecnología de agricultura vertical inteligente está permitiendo a los productores cultivar una variedad de cultivos con una eficiencia notable, desafiando a la producción tradicional a campo abierto.
Una de las fábricas automatizadas de plantas verticales más destacadas es la de 100 metros cuadrados que tiene capacidad para producir 50 toneladas métricas de lechuga al año. Esta fábrica, con una altura de 8,8 metros y 20 capas, permite un control total de la luz, la temperatura, el agua, los nutrientes y el aire, y todo el proceso de producción está gestionado por robots.
La ventaja de esta tecnología es que el ciclo de crecimiento de la lechuga en la fábrica vertical dura tan solo de 30 a 35 días, la mitad del tiempo que requiere el cultivo tradicional a campo abierto. Además, el rendimiento por unidad de superficie puede alcanzar hasta 120 veces el de la agricultura convencional.
Además de lechuga, la fábrica puede cultivar más de 300 variedades de cultivos, incluyendo hortalizas de raíz y de hoja, melones, frutas y hierbas medicinales. Esta tecnología inteligente de cultivo vertical también se está promoviendo e implementando en otras regiones, como el distrito de Pidu, Chengdu, y la región autónoma Uygur de Xinjiang.
La producción de fresas es otro ejemplo de la eficiencia de esta tecnología. Una planta vertical de fresas en el distrito de Wenjiang de Chengdu inició sus operaciones comerciales en septiembre y puede producir hasta 73 toneladas métricas de fresas al año, entre 30 y 40 veces la del cultivo convencional a campo abierto.
La implementación de esta tecnología en América Latina podría tener un impacto significativo en la producción agrícola y la seguridad alimentaria en la región. La eficiencia y la productividad de la agricultura vertical inteligente podrían ayudar a abordar los desafíos de la producción agrícola en áreas con condiciones climáticas adversas o limitaciones de recursos.
Es importante destacar que esta tecnología no solo es eficiente, sino que también es sostenible. La producción de alimentos en interiores reduce la necesidad de agua y fertilizantes, y también reduce la emisión de gases de efecto invernadero.
En resumen, la agricultura vertical inteligente es una revolución en la producción agrícola que podría cambiar la forma en que se cultivan los alimentos en todo el mundo. Su eficiencia, productividad y sostenibilidad la hacen una opción atractiva para los productores y consumidores en América Latina y en todo el mundo.

