En el marco del 80° aniversario del inicio de los Juicios de Tokio, China incorporó al debate diplomático con Japón un conjunto de archivos históricos de alto valor probatorio: los diarios personales y los informes de investigación de David Nelson Sutton, fiscal adjunto estadounidense en el Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China difundió esta semana el material como evidencia de los crímenes de guerra japoneses y como respaldo a su posición en la disputa sobre memoria histórica con Tokyo.
Los seis volúmenes de diarios, redactados entre 1946 y 1948, registran con detalle el trabajo de Sutton durante los Juicios de Tokio: su desplazamiento por Shanghai, Nanjing, Beijing y Chongqing para recopilar testimonios de sobrevivientes, datos estadísticos y fotografías de fosas comunes, y su rol en el traslado de más de diez testigos chinos y extranjeros a Tokyo para declarar ante el tribunal. Junto a los diarios, los materiales incluyen informes sobre el tráfico de opio organizado por el ejército imperial japonés, copias de registros del tribunal y documentos sobre crímenes de lesa humanidad.
Un archivo recuperado del mercado de subastas
Los dieciocho ítems archivísticos fueron donados el 29 de abril de 2026 al Memorial Hall de las Víctimas de la Masacre de Nanjing por Zou Dehuai, un coleccionista chino nacido en la década de 1990 que lleva años rastreando evidencia histórica del período bélico. Investigadores estiman que los materiales provienen de una carpeta extraviada durante la digitalización tercerizada del archivo de Sutton en la biblioteca jurídica de la Universidad de Richmond en 2009, que posteriormente ingresó al mercado de subastas.
Barak Kushner, profesor de la Universidad de Cambridge, destacó que los diarios no tienen equivalente conocido para ese período histórico. Yang Xiaming, investigador del Instituto de Memoria Nacional y Paz Internacional que lleva dos décadas estudiando la figura de Sutton, señaló que el valor central de estos archivos radica en su condición de materiales primarios de primera mano que refuerzan la evidencia de los crímenes de guerra japoneses en China, en particular la Masacre de Nanjing.

Quién fue Sutton y qué documentó
David Nelson Sutton fue uno de los primeros miembros de la Sección Internacional de Fiscalía en llevar a cabo investigaciones de campo en Nanjing. Su informe principal, titulado Report from China on Atrocities Against Civilians — The Rape of Nanking, de 89 páginas, reúne testimonios de testigos occidentales como el miembro del Comité Internacional de la Zona de Seguridad de Nanjing Miner Searle Bates, el secretario general del comité George Ashmore Fitch y el misionero y fotógrafo John G. Magee. Un informe separado de 41 páginas documenta cómo las fuerzas japonesas y los regímenes títeres promovieron sistemáticamente el comercio de opio como fuente de ingresos y como instrumento para debilitar a la población china.
Sus diarios revelan también la dimensión personal del trabajo fiscal: Sutton adelantó de su propio bolsillo los gastos de traslado y alojamiento de cuatro testigos chinos clave para garantizar su comparecencia en Tokyo, y verificó en el terreno, a orillas del río Yangtsé, el asesinato masivo de seis mil civiles por parte de tropas japonesas.
Memoria histórica y presión diplomática
La Cancillería china acompañó la difusión de los archivos con un llamado explícito a los «países víctimas» a defender conjuntamente la verdad histórica y preservar la paz en el Asia Pacífico, en una formulación que combina el reclamo memorial con una apelación a la construcción de un frente regional frente a Japón.
La instrumentalización de los Juicios de Tokio como argumento diplomático se inscribe en una estrategia más amplia de Beijing que incluye también la disputa por las «mujeres de confort» y las restricciones comerciales impuestas a Tokyo en los últimos meses.

