El doble sismo del 24 de junio dejó más de 188 muertos, más de 1.500 heridos y un país en estado de emergencia. Beijing ofreció asistencia mientras Washington despliega equipos de rescate.
Dos fuertes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio, con poca diferencia de tiempo entre sí, con epicentros cerca de San Felipe y Yumare, en la región centroccidental del país. Se trata de los sismos más destructivos que han azotado Venezuela en más de un siglo.
El balance preliminar asciende a al menos 188 muertos y más de 1.500 heridos. El Gran Caracas y el estado La Guaira concentraron la mayor destrucción, y se registraron al menos 138 réplicas en las horas posteriores.
El contexto político agrava la crisis
Los terremotos golpean a Venezuela en un momento crítico: el país está siendo gobernado por un gobierno interino tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de este año, y enfrenta una economía paralizada por años de hiperinflación.
El aeropuerto Simón Bolívar, cercano a Caracas, cerró temporalmente tras sufrir daños. Las clases escolares se suspendieron en todo el país por una semana, y la conectividad a internet cayó drásticamente al dañarse la infraestructura de energía y telecomunicaciones.

La respuesta de China
El gobierno chino expresó sus condolencias y señaló estar dispuesto a ofrecer, de acuerdo con las necesidades del país, toda la ayuda que esté a su alcance. El portavoz de la cancillería, Guo Jiakun, afirmó confiar en que el pueblo venezolano podrá superar esta calamidad y reconstruir sus hogares lo antes posible. Beijing también confirmó que hasta el momento no hay ciudadanos chinos entre las víctimas.
La comunidad internacional
Estados Unidos anunció el envío de 150 millones de dólares en ayuda humanitaria: 100 millones al fondo humanitario de la ONU para Venezuela y 50 millones a organizaciones ya operativas en el país.
Argentina expresó su disposición a colaborar con asistencia humanitaria. Milei extendió «su mano en solidaridad» más allá de las diferencias políticas con el gobierno venezolano. Francia anunció el despliegue de 85 rescatistas especializados, El Salvador ofreció 300 rescatistas y paramédicos con 50 toneladas de equipos, y el Papa León XIV donó 100.000 euros a través de la Santa Sede.
Un fenómeno sísmico inusual
Científicos analizan si se trató de dos terremotos separados o de un mismo evento de gran escala. Según una análisis inicial del USGS, el primer sismo de 7,2 fue seguido por el de 7,5 apenas 39 segundos después, lo que complica la interpretación de los datos sísmicos.

