El acuerdo, con una duración de cuatro años, permitirá que alumnos de nacionalidad china matriculados en la USAL realicen prácticas en la multinacional española de componentes de automoción, que opera en el mercado chino desde hace más de dos décadas.
La presidenta de Antolin, Emma Antolín, y el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado Rodríguez, firmaron un convenio de colaboración de movilidad internacional que regula las condiciones para que estudiantes de nacionalidad china matriculados en la USAL puedan realizar prácticas correspondientes a cualquier enseñanza, tanto de los programas oficiales como de los títulos propios de la institución.
El acuerdo, rubricado en las oficinas centrales de la compañía, tendrá una vigencia de cuatro años y dará cobertura a todas las prácticas que el alumnado desarrolle en los centros, servicios y delegaciones que dependen orgánicamente de la empresa, uno de los principales fabricantes mundiales de interiores para automóviles.
Un perfil orientado al vínculo con China
Las prácticas contempladas en el convenio estarán dirigidas a estudiantes cuyo perfil académico, lingüístico e internacional resulte idóneo para los fines del programa. La selección se basará en criterios objetivos de adecuación al proyecto formativo y al itinerario profesional asociado, con especial valoración de la procedencia de universidades chinas o la vinculación académica previa con el país asiático, el conocimiento acreditado del idioma chino o del inglés, y la formación en áreas de interés para la entidad colaboradora.
También se ponderará la participación en programas de movilidad, intercambio o cooperación académica relacionados con China, así como la orientación profesional del estudiante hacia una futura incorporación a proyectos, destinos o posiciones vinculados con el mercado chino dentro de la estructura de Antolin.
La apuesta internacional de la USAL
Para el rector, el acuerdo responde a la vocación internacional de la Universidad de Salamanca, que definió como uno de sus ejes institucionales estratégicos, y a la responsabilidad de ofrecer a los estudiantes experiencias formativas en entornos profesionales de excelencia, capaces de facilitar el desarrollo de competencias internacionales y de acercarlos a un mercado laboral cada vez más globalizado.
Corchado subrayó que la elección de China como eje de esta colaboración no es casual, al tratarse de uno de los principales actores económicos, tecnológicos y científicos del mundo y de un socio estratégico tanto para España como para la propia institución. En ese sentido, destacó que la consolidada presencia de Antolin en el mercado chino convierte a la compañía en un aliado clave para la universidad, y aseguró que la USAL seguirá apostando por iniciativas que refuercen las alianzas entre la academia y la empresa, y que impulsen el talento internacional en la formación de profesionales preparados para desenvolverse en un contexto global, intercultural e innovador.
El talento global como ADN corporativo
Por su parte, Emma Antolín sostuvo que la compañía está convencida de que el talento es global y de que las mejores ideas surgen al conectar conocimientos, experiencias y culturas diferentes. El acuerdo con la Universidad de Salamanca, señaló, refuerza una visión que forma parte del ADN de la empresa: atraer, desarrollar e integrar talento internacional para sostener la innovación y la competitividad.
La presidenta recordó además que China es un país estratégico para la organización desde hace más de dos décadas y que resultó clave en su evolución como empresa global. La incorporación de estudiantes chinos a los equipos de trabajo, explicó, permitirá seguir aprendiendo y enriqueciéndose a través de la diversidad cultural, al tiempo que ofrece una experiencia profesional de alto valor en un entorno internacional y tecnológico.
Antolín remarcó que la universidad y la empresa comparten una misma vocación de apertura al mundo, y que el convenio no solo facilita prácticas formativas sino que crea oportunidades para que jóvenes con visión internacional desarrollen su potencial y construyan carreras conectadas con los desafíos de la movilidad del futuro.
Un puente académico-empresarial con proyección asiática
Más allá del alcance puntual del acuerdo, la iniciativa se inscribe en una tendencia creciente en el mundo hispanohablante: la construcción de puentes entre universidades y empresas con China como eje articulador. Que una de las universidades más antiguas de Europa y una multinacional industrial con fuerte presencia en el gigante asiático diseñen juntas un canal de formación para estudiantes chinos habla de una internacionalización que ya no se limita a atraer matrícula extranjera, sino que apunta a integrar ese talento en cadenas de valor globales. Para América Latina, donde el vínculo educativo con China todavía se desarrolla de manera incipiente, el modelo salmantino ofrece una referencia concreta sobre cómo convertir la movilidad académica en estrategia productiva.

