En una entrevista realizada por Gabriel Conte en el programa “Tenés que saberlo” (Radio Post 92.1), el periodista especializado en el vínculo entre Argentina y China, Gustavo Ng, analizó el estado actual, el pasado reciente y las perspectivas futuras de la relación bilateral entre ambos países. La charla se dio en un contexto especial: una misión comercial china de alto nivel está arribando al país, con representantes de gigantes como Sinograin Oil Corporation, Power Construction Corporation of China, ZTE, y el Banco de China, entre otros.
Ng, de ascendencia china y profundo conocedor del entramado entre ambas naciones, sostuvo que el vínculo entre Argentina y China atraviesa hoy una etapa de “frialdad diplomática”, sobre todo tras los dichos del presidente Javier Milei durante la campaña electoral, cuando adoptó una postura hostil hacia el país asiático. Aunque posteriormente el mandatario anunció —sin fundamentos reales— un supuesto viaje a China para enero de 2024, esa visita nunca se concretó.
“Las relaciones internacionales no se improvisan”, señaló Ng, remarcando que los encuentros entre jefes de Estado requieren negociaciones complejas y prolongadas. A pesar de la retórica fluctuante, China renovó el swap de monedas con Argentina, un gesto importante en lo económico, pero que no fue acompañado por avances políticos sustanciales.
Según Ng, la relación sólida entre ambos países tuvo su auge entre 2004 y 2015, con Argentina consolidándose como uno de los principales proveedores de soja para China, materia prima vital para la producción porcina, eje clave de la alimentación de su población. “La soja argentina alimenta a la industria que da proteínas a 1.400 millones de personas”, remarcó.
El periodista también destacó que la relación con China no es una elección que Argentina pueda tomar o dejar, sino una realidad estratégica: “Lo que Argentina debe decidir no es si tendrá vínculo con China, sino cómo será ese vínculo”, dijo. En este sentido, comparó la postura estadounidense, que desde 2016 asumió que la relación con China es inevitable, aunque también competitiva y conflictiva.
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista fue el análisis sobre las oportunidades desperdiciadas por parte de Argentina. Ng explicó que China ofrece más inversión que la que el país está dispuesto a aceptar, y mencionó ejemplos concretos: las represas en Santa Cruz y el proyecto de central nuclear que quedó trabado. “Nos esforzamos por atraer inversión extranjera, pero problematicemos o bloqueamos las inversiones chinas cuando llegan”, reflexionó.
Más allá del intercambio comercial y la infraestructura, Ng propuso pensar una tercera etapa de la relación bilateral: la cooperación científica y tecnológica. “China avanza muchísimo y Argentina tiene una materia gris formidable. Hay posibilidades inmensas”, afirmó.
En cuanto a las resistencias internas a una relación más estrecha con China, Ng fue tajante: “Es probable que sectores hegemónicos de la economía argentina exageren los temores hacia China para beneficiar a otros actores internacionales con los que tienen mayor afinidad o conveniencia personal”.
La desconfianza institucional también juega un rol clave. Según el especialista, la falta de autoconfianza del Estado argentino para regular adecuadamente las inversiones externas podría estar llevando a una delegación de decisiones estratégicas en terceros países, como Estados Unidos. “Estamos con un problema de soberanía”, dijo, y recordó que Argentina es el octavo país más grande del mundo y uno de los más ricos en recursos naturales, por lo que debería asumir un papel más activo y soberano en su política exterior.
Sobre el avance de China en África, Ng no negó los riesgos, pero contrastó su presencia con el colonialismo histórico occidental: “Lo que China ha hecho en África benefició más a la población que cinco siglos de dominio europeo”.
La conversación concluyó con una advertencia y una esperanza. Argentina tiene mucho para ganar de su vínculo con China, siempre que lo encare desde una posición soberana, con visión estratégica y sin prejuicios ideológicos.
Fuente: Diario Memo
https://www.memo.com.ar/economia/argentina-china-oportunidades-comerciales/

